Los socios que conforman el
Acuerdo de Lima son: 

 

 

 


Contactos del
Acuerdo de Lima

Poder Ciudadano (Argentina):

Laura Alonso (laura@poderciudadano.org)
www.poderciudadano.org.ar

Participa (Chile):
Pedro Ignacio Mujica (pmujica@mujicaycia.cl)
www.participa.cl

Viva la Ciudadanía (Colombia):
Nelson Socha (dhpazviva@etb.net.co)
www.vivalaciudadania.org

Cocívica (El Salvador):
Jorge Urbina (cocivica@integra.com.sv)
www.cocivica.org.sv

Acción Ciudadana (Guatemala):
Manfredo Marroquin (manfredo@intelnet.net.gt)
www.quik.guate.com/acciongt

Electoral Assistance Bureau (Guyana):
Father Malcom Rodrigues
(siguy@networksgy.com)
www.eabguyana.org.gy

Conseil National D'Observation (Haití):
Gerald Tiberis (cnohaiti@yahoo.com)

Citizens Action for Free and Fair
Elections (Jamaica):

James Webb (jimwebb@infochan.com)
www.caffejam.com

Movimiento Ciudadano por la Democracia (México):
Isaura Bono (mcddf@laneta.apc.org)
www.laneta.apc.org/mcd/

Alianza Cívica (México):
Silvia Alonso Félix (salonso@alianzacivica.org.mx)
www.alianzacivica.org.mx

Etica y Transparencia (Nicaragua):
Roberto Courtney (courtney@cablenet.com.ni)
www.eyt.org.ni

Justicia y Paz (Panamá):
Magaly Castillo (juspax@cwpanama.net) www.angelfire.com/alt/justiciapaz/PaginasWeb/
MARCOS/juspax.htm

Decidamos (Paraguay):
Juan Carlos Yuste (decidamos@pla.net.py)
www.
decidamos.org.py

Transparencia (Perú):
Percy Medina (pmedina@transparencia.org.pe)
Emmy Dekker (emmy@transparencia.org.pe)
www.transparencia.org.pe

Participación Ciudadana (República Dominicana):
Javier Cabreja (j.cabreja@pciudadana.com)
www.pciudadana.com

Momento de la Gente (Venezuela):
Luz Elena Aldazoro / Cira Romero (lop714@cantv.net)
www.momentodelagente.org.ve

Instituto Nacional Demócrata (Estados Unidos):
Paulina Ojeda (Paulina.Ojeda@ndi.org)
Gerardo Le Chevalier (gerardo@ndi.org)
www.ndi.org

Centro de Asesoría y Promoción Electoral (Costa Rica):
Ricardo Valverde (rvalverde@iidh.ed.cr)
www.iidh.ed.cr/capel.htm
 

 


Publicaciones y artículos sobre el tema

 


• Dinero, Política y Elecciones
Kevin Casas Zamora, Jorge Mario García Laguardia, Daniel Zovatto Garetto.

Cuadernos de CAPEL 48

http://www.iidh.ed.cr/comunidades/
RedElectoral 
(Publicaciones - Publicaciones Especializadas - Publicaciones en línea)
 


• La Financiación de la Política en Iberoamérica

Pilar del Castillo, Daniel Zovatto,

Editores. IIDH/CAPEL
http://www.iidh.ed.cr/comunidades/
RedElectoral
(Publicaciones - Publicaciones Especializadas - Publicaciones en línea)
 


• Los sistemas de financiamiento de los partidos políticos y las campañas electorales
Daniel Zovatto, en Dinero y Política en América Latina: Una Visión Comparada
http://observatorioelectoral.org/biblioteca/
?bookID=1&page=3

 


• Financiamiento de la vida política

Fernando Tuesta
http://www.iidh.ed.cr/comunidades/
RedElectoral
Electoral  (Publicaciones - Publicaciones Especializadas - Aportes Académicos)
 


• Campañas Electorales y Financiamiento de Partidos Políticos

Luis Alberto Cordero
http://www.ndipartidos.org/pdf/Manual2002/

mgp2002_transparencia.pdf
 

 


 

 

PRESENTACIÓN


Estimados amigos
A continuación les presentamos el segundo número del Boletín Temático del Acuerdo de Lima, que esta vez trata el tema de Financiamiento de Partidos Políticos y Campañas Electorales.

Saludos cordiales,
 

Asociación Civil Transparencia
Secretaría Ejecutiva

 

   

Monitoreo de las Campañas Electorales: La Experiencia de Participación Ciudadana

República Dominicana  | Participación Ciudadana

En República Dominicana, la sección II de la actual Ley Electoral, establece que las agrupaciones políticas recibirán del Estado para fines de actividades proselitistas, el monto correspondiente al 0.5% del presupuesto nacional en años electorales, y en años no electorales el 0.25%. No obstante, el sector político todavía mantiene la práctica de utilizar fondos del Estado para desarrollar actividades que favorezcan la promoción pública de una determinada agrupación política o de un determinado candidato.

Muestra de ello son los resultados del seguimiento a la firma del Pacto de Ética Electoral, experiencia desarrollada por Participación Ciudadana para las elecciones presidenciales del 2000, en la que se revela que los tres principales partidos políticos se mantuvieron utilizando bienes y/o dependencias institucionales para promover las diferentes candidaturas de turno.

De esta manera, Participación Ciudadana desarrolló su primera experiencia en el área de monitoreo de los gastos en publicidad de televisión y radio, efectuados por las diferentes agrupaciones políticas durante la campaña electoral, para la observación de las elecciones presidenciales del 2000, en la que se permitió estimar la magnitud de los gastos realizados. Continuó con esta práctica para las Elecciones Congresales y Municipales del 2002, en la que se contempló también el análisis de los gastos de las entidades gubernamentales, puesto que una de las grandes dificultades para el desarrollo de campañas electorales equitativas ha sido la utilización de fondos estatales para la realización de actividades proselitistas.

Por último, para el proceso electoral del 2004, se incluyó, además del monitoreo de los gastos en televisión y radio, el seguimiento a los gastos en la prensa escrita y la observación de las vallas colocadas por las diferentes agrupaciones políticas. Dicha información fue presentada por Participación Ciudadana en boletines electorales.
 


   

Monitoreo del Financiamiento de Campañas Electorales: Experiencia de Transparencia


Perú Transparencia

El monitoreo de financiamiento de campañas electorales ha formado parte de las labores de Transparencia durante los procesos electorales generales del 2000 – 2001 y municipales/ regionales del 2002. El seguimiento consistió en realizar una estimación de los gastos de propaganda política que las agrupaciones realizaron en medios de comunicación (televisión, radio y prensa escrita).

La metodología de estudio que ha venido desarrollando la institución, ha consistido en determinar el número y espacio de los avisos publicitarios de cada organización política. En el caso de radio y televisión, el espacio es medido en unidades de tiempo (para radio el cálculo del costo es por segundo, para televisión por spot de 30 segundos), mientras que en el caso de diarios se mide por unidades métricas (costo de centímetros por columna). Posteriormente el espacio es multiplicado por las tarifas negociadas por cada medio de comunicación - a las que se tuvo acceso - y así se obtiene la estimación del gasto efectuado, el cual podrá ser comparado con las declaraciones de gastos de campaña presentadas por las agrupaciones políticas ante las autoridades electorales.

Lamentablemente los resultados de los estudios realizados demostraban que el financiamiento de las campañas no era transparente, que la distribución del gasto en publicidad política era inequitativa, que la información presentada por las agrupaciones políticas era más que deficiente, que la rendición de gastos se hacía demasiado flexible, entre otras deficiencias. Con eso se demostró que la regulación del financiamiento partidario era insuficiente, pues no permitía una adecuada fiscalización ni se establecían los mecanismos necesarios para asegurar una equilibrada competencia electoral.

No obstante, desde noviembre del año pasado, ha entrado en vigencia la nueva Ley de Partidos Políticos que introduce disposiciones que exigen a las organizaciones políticas mayor diligencia y transparencia en el manejo de sus finanzas, se enumeran las características de los aportes permitidos, se establecen los límites a éstos, se señalan los aportes prohibidos, y además crea un órgano especializado para el control y fiscalización del financiamiento partidario.
 


   

El Financiamiento Transparente de
Campañas Electorales


Nicaragua Grupo Cívico Ética y Transparencia

La regulación del financiamiento de las campañas electorales y los escándalos relacionados con violaciones a estas normas, son un tema que afecta a todos los sistemas electorales, aún los mas avanzados. No obstante, el significativo progreso regulador existe a nivel mundial, y es necesario lograrlo en Nicaragua, antes que delitos electorales tales como el presunto financiamiento irregular de la campaña electoral del PLC (Partido Liberal Constitucionalista), que se ventila actualmente en nuestros juzgados, degenere en el futuro en problemas de compras de candidatos por gobiernos extranjeros, o campañas realizadas con fondos provenientes de narcotráfico, eventos que tendrían consecuencias aun mas allá de la ilegitimidad de los electos y la grave erosión de la confianza ciudadana.

Toda Ley hace manifiesta una voluntad y esto es aún mas cierto en el caso de las leyes políticas, como las Leyes Electorales. Nuestro marco regulatorio de financiamiento electoral, si es posible llamar una cosa por su ausencia, no tiene voluntad real de regular o penalizar el uso de ningún tipo de fondos en campañas electorales. Por el contrario, no pone límite alguno a lo que un candidato puede obtener, a lo que una persona o grupo puede donar, no obliga a hacer públicas las contribuciones, ni transparente la rendición de cuentas, y nos hace el único país del mundo que permite contribuciones ilimitadas desde el exterior.

Sólo existen dos fuentes de financiamiento para las campañas electorales: dinero público, también llamado financiamiento estatal; y dinero privado, proveniente de personas o empresas. Casi toda la problemática mundial alrededor del financiamiento de campañas se deriva del uso de fondos privados, ya que éste introduce varias distorsiones que los fondos públicos no: Primero, el dinero privado es más difícil de regular y transparentar, ya que por definición y ley, el Estado sabe cuánto otorga a cada candidato o partido. Segundo, las contribuciones de individuos o empresas, son generalmente una inversión como cualquier otra y surge el peligro de que las autoridades electas tengan que devolver el favor o estén sujetas a esos intereses particulares. La tercera razón es que el financiamiento privado ilimitado por ley o de hecho, hace las elecciones cada vez más costosas y crea un problema de equidad en las condiciones de competencia. Un estudio reciente en países con historiales de elecciones periódicas (un grupo al que Nicaragua empieza o aspira a pertenecer) mostró que la variable más decisiva a la hora de ganar unas elecciones es el poseer una ventaja significativa en los recursos disponibles para las campañas electorales.

Por razones de control, equidad, racionalidad de costos, y limitación de influencias indebidas, los fondos privados deben ser regulados a fondo. Si el país tiene la voluntad política de resolver el problema, existen muchas alternativas.
La solución más operativa, según múltiples pensadores, es prohibir el uso de dinero privado (en efectivo o especie) en las campañas. Si el Estado sabe cuanto y como otorga los fondos, fácilmente puede notar cualquier trasgresión a esta regla pues los gastos legítimos de las campañas modernas, aquellos que se traducen en votos, son evidentes. Como en casos de enriquecimiento ilícito, el Estado transfiere el peso de la prueba de inocencia al acusado a partir de una sospecha fundada de haber gastado más que lo autorizado por el Estado. Otras ventajas son el abaratamiento de las elecciones (que no costarán más de lo que el Estado determine), y la limitación de las influencias económicas en la administración pública. A pesar de su lógica y soporte, esta medida no ha sido aplicada en ningún país a la fecha por sencillas razones: a los políticos les gusta el acceso ilimitado al dinero, a los empresarios les interesa la influencia y muchos grupos de poder, como los medios de comunicación, tienen una enorme bonanza en épocas electorales. El caso es que se conoce la medicina, pero el mundo la encuentra demasiado amarga. ¿Podríamos considerarla aquí?

Pero mucho se está haciendo, sin ilegalizar las contribuciones privadas. Chile y Brasil ponen límites a lo que los candidatos pueden gastar en propaganda electoral en medios de comunicación. Ya que este tipo de gastos ocupa arriba del 70% de los costos de campaña, esta medida detiene la espiral de costos, reduciendo la influencia del dinero privado y promueve la equidad entre partidos. Los EUA está abordando su problema de regulación y control con énfasis en la transparencia, para que el votante sepa quien financia a cada candidato, dificultando el tráfico de influencias, con estrictas reglas de reportar todo ingreso y gastos debidamente. En Europa, se trabaja con cuentas únicas donde deben entrar todas las donaciones, con vigilancia estatal. Casi todo el mundo pone límites a los montos que alguien puede dar o recibir y a los totales que puede recibir una campaña. Donde el financiamiento estatal es proporcional al número de votos que los partidos hayan obtenido en las elecciones, debe existir una pequeña partida igualitaria previa y límites totales máximos de gastos para no reducir la competencia a ganadores predeterminados.

En todos los casos, para funcionar debidamente, el financiamiento público, y privado debe ser transparente y sujeto a verdaderos controles. Para que funcionen los controles se debe establecer penas severas por violaciones y aplicarlas con ecuanimidad.
 

 
   

La hora del control: Dinero en la campaña presidencial 2003 de Argentina


Argentina Poder Ciudadano

Por Laura Alonso (*)

A mediados de 2002 y como producto de la crisis de fines de 2001, el Congreso de la Nación argentino sancionó la Ley 25.600 que regula el financiamiento de los partidos políticos y las campañas electorales. La corrupción política no es un tema menor si tenemos en cuenta que varios escándalos alrededor del mundo han develado que las donaciones de campaña podrían funcionar o funcionan como paso previo a la obtención de favores de todo tipo por parte de los gobernantes. Favores que van desde la obtención de contrataciones públicas hasta la designación en cargos gubernamentales decisivos.

La ley, estrenada en la pasada elección presidencial, prevé que los partidos informen acerca del origen de sus ingresos, identifiquen a sus donantes e informen sus gastos. Consecuentemente, las donaciones anónimas están prohibidas, las privadas - individuales y corporativas - tienen límites, al igual que el total de gastos permitidos. A pesar de que los partidos y los candidatos acceden a espacios gratuitos de publicidad en los medios de radiodifusión, está permitida su compra siempre y cuando no exceda el tope de gastos permitidos que en la pasada elección fue de aproximadamente 24 millones de pesos.

En su mayoría, los partidos y las alianzas que oficializaron las veintiuna fórmulas presidenciales cumplieron con la presentación de los informes previo y final. Casi todos se refieren al ‘orden nacional’ por lo que queda pendiente aún la auditoría contable de los partidos y las alianzas a nivel provincial. Esta carencia de información no permite aún establecer si el tope de gastos fue superado o no.

Entre las irregularidades detectadas por el Cuerpo de Auditores Contables de la Excma. Cámara Nacional Electoral, aparecen diferencias importantes en las estimaciones de ingresos y gastos presentados en el informe previo y los datos finalmente declarados un mes después de la elección. Mientras la Alianza Frente para la Victoria sobrestimó ingresos y gastos en un 200 %, la Alianza Frente por la Lealtad sobrestimó sus ingresos y sus gastos cuatro veces y media. En el caso de la Alianza Federal para Recrear el Crecimiento, las diferencias entre ingresos estimados ascienden al 69 % y al 15 % en concepto de gastos. Según los informes, “discrepancias de este orden pueden distorsionar la voluntad del elector en tanto tomen en cuenta, para decidir su sufragio, un ‘Informe Previo’ que diferirá significativamente de su rendición final”. También sugieren que “las diferencias entre lo presupuestado y lo real deben justificarse considerando que el plazo que media entre ambos informes es de apenas 10 días”.

El Frente para la Victoria de Néstor Kirchner declaró haber gastado 3 pesos diez días antes de la elección y sus únicos aportantes antes del 27 de abril fueron los dos responsables de campaña, Alberto Fernández y Héctor Capaccioli, con 250 pesos cada uno. Las demás donaciones son posteriores a la fecha del comicio. Los aportes en especie – mayoría de servicios publicitarios – ascienden a 1.476.281 pesos y también son posteriores a la fecha del comicio. El Cuerpo de Auditores detectó que 3.427.289,81 pesos en concepto de gastos no fueron incluidos en el Informe Final.

El Frente por la Lealtad de Carlos Menem declaró exactos ingresos y egresos por 1.129.333,16 pesos de los cuales 921.364,49 pesos se destinaron a la impresión de boletas. Según el Informe del Cuerpo de Auditores, no declaró inversión publicitaria en medios audiovisuales y gráficos. Asimismo, detectó ingresos no declarados en el informe como contrapartida de los gastos relacionados con publicidad por una suma de 11.032.250,13 pesos.

La Alianza Federal para Recrear el Crecimiento de Ricardo López Murphy presentó conjuntamente el informe correspondiente al orden nacional y al distrito federal. Se detectó un déficit de fondos de 955.358,87 pesos sin que la Alianza explicitase la forma de financiación del mismo. Según el informe oficial, algunos aportantes no son pertinentemente identificados. También se detectó una suma de 654.141,69 pesos informados por terceros y no declarados por la Alianza.

Los informes oficiales del Cuerpo de Auditores Contadores han sido girados a la jueza federal con competencia electoral de la Capital Federal, Dra. Servini de Cubría. Es ella quien debe evaluarlos, profundizar los pedidos de información, decidir si corresponden sanciones a los partidos y a las alianzas, y de ser así, aplicarlas. La dinámica sistémica arriba a un punto crucial: evitar la tradicional tentación de discutir reformas legislativas antes de garantizar el cumplimiento de la normativa. También se (re)inaugura la discusión acerca de la necesidad de dotar con mayores y genuinos recursos e infraestructura al órgano de control pertinente para que, en este caso, pueda responsablemente ejercer su función en el delicado punto del plano institucional en el cual política y dinero cruzan sus destinos.
 


(*) Laura Alonso, coordinadora del Área de Acción con Políticos de la Fundación Poder Ciudadano y docente de la Universidad de Buenos Aires. (laura@poderciudadano.org)
 

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