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Lima, 06
de agosto de 2004
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Los representantes de los
movimientos cívicos de América Latina y el Caribe que
integramos el Acuerdo de Lima (AdeL), expresamos nuestra
preocupación por la especial coyuntura político
electoral que atraviesa Venezuela y manifestamos nuestro
interés en contribuir con el proceso democrático
venezolano.
Expresamos a los venezolanos y a la opinión pública de
la región la siguiente declaración: |
Primero.- Nuestro
reconocimiento al pueblo venezolano por haber encontrado
en la celebración del Referendo Revocatorio Presidencial
el cauce institucional a la crisis política que
atraviesa. El respeto que los actores políticos y la
sociedad venezolana han expresado por esta vía es señal
indudable del espíritu cívico de este hermano país.
Segundo.- Compartimos la preocupación que tanto en
Venezuela como en el resto del continente se ha
expresado sobre la situación de la democracia
venezolana. Confiamos en que los poderes públicos y la
sociedad venezolanas preservarán las mínimas condiciones
institucionales que requiere la continuidad democrática
del país, permitiendo que todos los ciudadanos y sus
organizaciones puedan recurrir libremente a todas los
recursos y garantías que el orden constitucional y legal
prevé. Su utilización reafirma, precisamente, su
vigencia y fortalecimiento. Esperamos que las
autoridades venezolanas, con sus decisiones, las
alentarán y protegerán, y no les impondrán limitaciones
o restricciones ilegítimas.
Tercero.- Exhortamos a las autoridades y ciudadanos
venezolanos para que garanticen el pleno ejercicio de
los derechos políticos y las garantías institucionales
durante el proceso electoral. La experiencia de nuestras
organizaciones dan fe de que sólo así se puede asegurar
la preservación de la paz y del orden democrático en una
nación. Es de particular importancia que las autoridades
electorales aseguren las condiciones óptimas para que la
observación electoral nacional e internacional, pueda
desarrollarse de acuerdo a los estándares
internacionales aceptados. Ello contribuirá a tener un
juicio libre, neutral e independiente sobre las
condiciones del proceso electoral, ganando con ello la
legitimidad indispensable para ser reconocido y aceptado
por la opinión pública nacional e internacional.
Cuarto.- Nuestro interés responde a la convicción de que
la estabilidad política venezolana es crucial para toda
la región. Por eso nos complace constatar que el clima
político en el hermano país presenta mejoras
sustantivas, como por ejemplo el contundente rechazo a
una salida violenta a la crisis. Sin embargo creemos que
es necesario aún continuar haciendo todos los esfuerzos
que conduzcan a incrementarlas hasta niveles propios de
un régimen democrático.
La responsabilidad que el Acuerdo de Lima ha asumido
frente al caso venezolano consiste en estimular que la
opinión pública internacional juegue un rol netamente
constructivo, propositivo y solidario con este país,
seguir con atención la evolución del presente proceso
electoral y, cuando se evalúe pertinente, ofrecer
nuestra colaboración tanto a autoridades venezolanas
como a organizaciones de la sociedad que así lo
requieran, para el cumplimiento de sus responsabilidades
y ejercicio de sus derechos ciudadanos.
Lima, 06 de agosto de 2004
Miembros Plenos
Argentina – Poder Ciudadano
Chile – Participa
Colombia – Red de Paz Viva la Ciudadanía
Ecuador – Participación Ciudadana
El Salvador – COCIVICA
Guatemala – Acción Ciudadana
Guyana – Electoral Assistance Bureau
Haití – Conseil National D’Observation
Jamaica – Citizens Action for Free and Fair Election
México – Movimiento Ciudadano por la Democracia
México – Alianza Cívica
Nicaragua – Ética y Transparencia
Panamá - Justicia y Paz
Paraguay – Decidamos
Perú – Transparencia
República Dominicana – Participación Ciudadana
Venezuela – Momento de la Gente
Miembros Asociados
Costa Rica – Centro de Asesoría y Promoción Electoral
Estados Unidos – Instituto Nacional Demócrata
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