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Santo
Domingo, 17 de mayo de 2004
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Quienes suscriben, observadores internacionales del
Acuerdo de Lima -Red de Movimientos Cívicos de
América Latina y el Caribe- invitados por
Participación Ciudadana para |
acompañar las elecciones
presidenciales celebradas el pasado 16 de mayo,
presentamos a los ciudadanos dominicanos, autoridades
públicas y a la comunidad internacional presente en el
país, nuestro Informe de Observación sobre las
condiciones que presentó este importante acto cívico.
Durante la jornada electoral, la delegación de
observadores del Acuerdo de Lima integrada por
organizaciones de México, Guatemala, El Salvador, Haití,
Nicaragua, Venezuela y Perú, nos desplazamos hacia
locales de votación del Distrito Nacional y de las
provincias de Santo Domingo, Santiago, Pedro Brand,
Villa Altagracia, Baní, Yaguate, Haina, San Cristóbal,
Villa González, Licey, La Romana, San Pedro de Macorís,
Quisqueya, Boca Chica y Bonao con el objetivo de
realizar la observación de la calidad de la jornada
electoral.
Como producto de la observación realizada, valoramos
positivamente:
a. La vocación democrática de los ciudadanos
dominicanos, quienes desde tempranas horas del día
concurrieron masivamente a cumplir con su deber cívico,
como electores tanto como miembros de los colegios
electorales, observadores, delegados y funcionarios
electorales.
Reconocemos particularmente el esfuerzo de miles de
voluntarios coordinados por Participación Ciudadana
quienes contribuyeron con su trabajo a la transparencia
y legalidad del proceso electoral.
b. El notable mejoramiento del padrón electoral y de los
mecanismos para garantizar el acceso de los diferentes
actores de este proceso a la verificación y cruce de la
información allí contenida en los días previos a la
elección, lo que representó un avance sustantivo para la
ejecución de elecciones transparentes.
c. El reconocimiento del derecho político a ejercer el
sufragio a los ciudadanos dominicanos radicados en el
exterior.
d. El sistema de colegios electorales abiertos fue una
característica que generó confianza en los electores. La
instalación temprana y amplia de los colegios en todo el
país, así como el eficiente desempeño mostrado por sus
miembros en la conducción del acto electoral, explican
el éxito de la jornada electoral.
e. Tanto los observadores nacionales como extranjeros
pudieron cumplir su trabajo bajo un ambiente de respeto
y seguridad. Del mismo modo, en numerosos casos se pudo
observar una relación armoniosa y de colaboración entre
los delegados de los distintos partidos políticos.
f. La madurez política mostrada por los líderes de los
partidos políticos que reconocieron oportunamente los
resultados de la voluntad popular expresada en las
urnas.
Reconociendo todos los avances logrados en materia de
confiabilidad del padrón electoral, la integración de
los colegios electorales, la capacitación a los
responsables de los colegios, la relación de respeto
observada entre los delegados de los diferentes partidos
políticos y, principalmente, el alto sentido cívico
demostrado por las y los dominicanos, consideramos
importante mencionar algunos aspectos referidos a la
logística y organización de la votación, principalmente
en la primeras horas del día, los cuales pudieron
afectar el desarrollo de la jornada electoral:
a. El Acuerdo de Lima expresa su enérgica condena a los
actos de violencia en Barahona que produjeron la muerte
de tres ciudadanos y lesiones graves en otros dos.
Expresamos nuestra confianza en que las autoridades
harán efectivas las sanciones del caso y tomarán las
medidas necesarias para que, en el futuro, la integridad
física y el ejercicio de los derechos políticos de los
ciudadanos queden plenamente garantizados.
b. En numerosos casos se observó que los locales de
votación eran inapropiados para el funcionamiento de los
colegios electorales ocasionando con ello desorden y
agitación de los ciudadanos que tuvieron que esperar, en
muchos casos, durante varias horas su turno para ejercer
el voto.
c. Constatamos una sobrerrepresentación de delegados,
activistas y facilitadores de los diferentes partidos
políticos quienes en ocasiones llevaron el control de
las personas que habían votado, identificando a los
simpatizantes que no lo habían hecho y buscándolos para
que fueran a votar.
d. Aun cuando ha disminuido significativamente la
existencia de propaganda y proselitismo partidista en la
jornada electoral, aun persisten diferentes modalidades
de violación de la prohibición para realizarla en los
alrededores de los locales de votación. Por ejemplo,
nuestros observadores constataron que un dirigente
político de Villa Altagracia estuvo haciendo recorridos
por diferentes locales de votación de la zona, en
actitud intimidatoria y acompañado de una nutrida
escolta armada.
e. Finalmente, es preocupante la alta incidencia de
venta y consumo de bebidas alcohólicas a los alrededores
de los locales de votación, en particular por los
riesgos que representa esta violación para la seguridad
de los ciudadanos y de los resultados electorales.
El régimen electoral dominicano se ha caracterizado en
los últimos años por un proceso constante y aun
inacabado de cambios que buscan darle las condiciones
esenciales de equidad, pureza y transparencia.
Los comicios del domingo 16 de mayo evidencian que hay
avances sustantivos en las áreas técnico-procedimentales
como la existencia de un padrón confiable y actualizado,
el documento único de identidad y el desempeño eficiente
de los colegios electorales, variables todas ellas
indispensables para la celebración de comicios
transparentes y confiables.
Pese a que el periodo preelectoral estuvo signado por un
ambiente de temor y tensión provocados en gran medida
por las campanas sucias y ausentes de contenido
programático y de una serie de denuncias sobre supuestas
anomalías en la conducción del proceso electoral, la
jornada del día de ayer desvaneció dichos temores y
demostró la voluntad y madurez cívica de la ciudadanía
dominicana que se volcó masivamente a la urnas.
Para continuar con el proceso de perfeccionamiento del
régimen electoral dominicano, sin embargo, es necesario
dar paso a una segunda generación de reformas que
atiendan vacíos y debilidades que distorsionan
principios básicos de la competencia electoral. Hemos
sido testigos de una campaña dominada por el uso
descontrolado y desvirtuado de los medios de
comunicación masivos a través de campañas cuyo contenido
esta lejos de ser un vehículo de educación cívico
política y de propuesta frente a los graves problemas
que enfrenta el país.
Resulta obvia la urgencia de mejorar las disposiciones
legales y el marco regulatorio sobre el papel de los
medios masivos de comunicación durante la época
electoral, de manera que la tendencia que de hecho
existe a la concentración de medios, tanto pública como
privada, y su partidarización, no sea una variable
distorsionadora del proceso.
Otro aspecto a considerar es la ausencia de controles y
regulaciones efectivas sobre el financiamiento de las
campañas y los partidos políticos, desconociéndose los
volúmenes de gasto efectuados, el origen de dichos
recursos como tampoco el manejo administrativo de los
mismos. Seguir desatendiendo esta variable tan
importante puede significar en un futuro desnaturalizar
la actividad política convirtiéndola en un vehículo para
la protección de intereses de poderes fácticos o
ilegales.
En otros países latinoamericanos que enfrentan retos
similares se han implementado ya regulaciones y
mecanismos para reducir las distorsiones que generan las
variables antes citadas. De igual manera, debe formar
parte de esta agenda, mecanismos para frenar conductas
desviadas de los partidos políticos que privilegian las
campañas sucias como recurso propagandístico, violando
los pactos éticos y socavando la base ético-moral de la
sociedad dominicana.
Finalmente reiteramos nuestro reconocimiento a la
sociedad civil dominicana por el alto grado de
responsabilidad cívica demostrado en este proceso
electoral, ahora corresponde a los actores políticos
garantizar que la transición de poderes se dé un clima
de legalidad, transparencia, responsabilidad y
gobernabilidad democrática.
Acuerdo de Lima
Integrantes:
Poder Ciudadano (Argentina)
Participa (Chile)
Viva la Ciudadanía (Colombia)
Consorcio de Educación Cívica (El Salvador)
Acción Ciudadana (Guatemala)
Electoral Assistance Bureau (Guyana)
Citizens Action for Free and Fair Elections (Jamaica)
Consejo Nacional de Observación (Haití)
Movimiento Ciudadano por la Democracia (México)
Alianza Cívica (México)
Ética y Transparencia (Nicaragua)
Panamá Justicia y Paz (Panamá)
Decidamos (Paraguay)
Transparencia (Perú)
Participación Ciudadana (República Dominicana)
Momento de la Gente (Venezuela)
Instituto Nacional Demócrata
Centro de Asesoría y Capacitación Electoral (CAPEL)
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